Viságrafo
El viságrafo realiza un registro oculográfico de la lectura, gracias al cual, podemos estudiar la mecánica lectora del niño mientras está leyendo.
Colocamos al niño unas gafas que en su interior tienen unos sensores de infrarrojos que detectan el calor del ojo y pueden seguirlo a lo largo de la línea. (1). Esto permite valorar los movimientos que realizan los ojos y determinar la idoneidad de una intervención optométrica.
De la información que extraemos del registro oculográfico podríamos destacar por su importancia las siguientes áreas: el número de fijaciones que tiene que realizar el niño para poder leer una palabra, el número de letras que reconoce en cada fijación, el número de regresiones, es decir, la cantidad de movimientos que realiza de derecha a izquierda y por último el tiempo que tarda en decodificar cada fijación.
La finalidad de la terapia optométrica será disminuir el número de fijaciones necesario para poder reconocer una palabra (2), así como reducir el tiempo de decodificación de la fijación, con lo que el esfuerzo durante la lectura va a ser menor, facilitando la lectura global de las palabras y mejorando la comprensión lectora (3).
Bibliografía:
1. Colby D, Laukkanen HR, Yolton RL. Use of the Taylor Visagraph II system to evaluate eye movements made during reading. J Am Optom Assoc.1998;69:22-32
2. Rounds BB, Manley CW, Norris RH. The effect of oculomotor training on reading efficiency. J Am Optom Assoc.1991;62:92-9.
3. Solan HA, Shelley-Tremblay J, Hansen PC, Silverman. MEM-cell deficit and reading disability: a preliminary study of the effects of temporal vision-processing therapy. Optometry. 2004;75:640-50
